Randonnées o caminatas alrededor de Aix en Provence

vistas al barrage de Bimont desde lo alto de la montaña Sainte Victoire
¿Qué es lo mejor del otoño? El cambio de hora desde luego que no, la lluvia, pese a que a algunos nos guste, tampoco;  Cinco días seguidos con botas de agua acaba cansando. Lo que lo hace especial y una de las estaciones preferidas para muchos son los paisajes otoñales.  Y la mejor forma de regalarse la vista es haciendo randonées, es decir, caminatas.
 
Por suerte, tanto en el departamento de Bocas del Ródano como en toda la región de la Provenza hay numerosas zonas y parques naturales para hacer senderismo; La Sainte Victoire, las Calanques, el Luberón…
 
Si vives en Aix, la subida a la montaña Sainte Victoire, como dije en éste otro post es una excursión que todo habitante aixois, aixpañolo o simpatizante debe hacer. Es duro, no le voy a quitar dificultad, que yo me quería volver antes de empezar, pero una vez llegas a la cruz en lo alto, te das cuenta de que el esfuerzo ha valido el cous cous que te vas a comer después la couscousserie de Vauvenargues.
 
Si sientes que “tú no has venido aquí para sufrir” que es lo que digo yo siempre, y sólo quieres perderte por el monte sin fatigarte demasiado o simplemente pasear entre los árboles, hay bastantes circuitos de nivel sencillo y medio para hacer por la zona. Aquí encontrarás un sendero muy fácil alrededor de la Sainte Victoire sin necesidad de treparla. También puedes acercarte a Le Tholonet a 10 minutos de coche de Aix y echarte al monte. 
 

 

caminatas por la Sainte Victoire
Aviso que hacer una randonée no es simplemente ponerse a andar, antes de empezar es importante saber qué ruta vas a hacer para que luego no lleguen las sorpresas del tipo “ah, yo creí que era una ruta de 3h no de 6h y contaba con volver a casa a ver el partido…”, “bah, con medio litro de agua bastará, habrá fuentes…” no, no hay fuentes, ni chiringuitos donde abastecerse. Por muy balizados que estén los caminos no vas a encontrar nada más civilizado que los humanos con los que te cruces, a los que, por cierto, dirás “bonjour”, porque cuando uno está en el campo se saluda aunque no le vayas a ver en el resto de tu vida. Si, ya sé que del portal hacia fuera la costumbre con los vecinos es “no sé quien eres”, pero el ser humano es así de incongruente, qué le vamos a hacer.
 
Si no quieres arriesgarte a perderte en la naturaleza salvaje y temes hacer en 12 horas lo que se tarda 4, puedes optar por una excursión guiada por un excursionista profesional, no resulta caro, ayuda a mantener el ritmo a todo el grupo y además te da un montón de consejos y te cuenta anécdotas. Lo único es que no suele haber guías que hablen español, todo es cuestión de preguntar en la oficina de turismo.
 
Si prefieres irte un poco más lejos aquí te dejo algunas cuantas rutas para hacer por tu cuenta y recuerda, saluda a todo aquel que te encuentres en tu camino. Que no piensen que no eres educado.
 

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