Mercado de Navidad en el Cours Mirabeau

Navidad mercado navideño Cours Mirabeau
Un buen día de diciembre todo el Cours Mirabeau anocheció con unas lucecitas bizarras enroscadas en los árboles y columnas.  ¿Qué es? ¿Qué es? Hay luces de color. ¿Qué es?  Parecen de algodón, ¿Qué es? No creo en lo que veo, ¿estoy soñando? ¡No lo sé! ¡Qué injusto es! ¿Qué es?… Como cantaba Jack Skellington en pesadilla antes de Navidad, la Navidad ha llegado. No puedes obviarla, el aroma a vino caliente te sigue, los villancicos te acaparan en cada comercio, los gorros de papá Noël te sorprenden en cada esquina. Caras sonrientes, ilusión, alegría y despilfarro.
Hay quien dice que el bochorno de los árboles parece un trabajo sin acabar. ¿Una apuesta por el ahorro energético maquillado de arte moderno? Pregunten al ayuntamiento, hasta allí no podrán negar que es espantoso.
luces navideñas Cours Mirabeau Aix en Provence
El caso es que otra vez vuelven las cabañitas de madera navideñas al Cours Mirabeau dispuestas a vender lo mismo que se vende a lo largo del año pero con un aire festivo: Lavanda en todas sus formas, los macarrons y calissons de las narices a un euro la pieza como si fuera oro cuando sólo es pasta de almendra, cristalería, angelitos de escayola, sombreros atroces para señoras con pésimo gusto, todo un mundo de posibilidades esperpénticas para sorprender a tus seres queridos sea el gordo de rojo quien te traiga los regalos, sean los tres señores en camellos.
Este año hay un puesto nuevo, uno de magia que parece que está causando furor, siempre tiene curiosos y caminantes embobecidos observando las triquiñuelas del tendero. Y por supuesto, el vino caliente especiado, sé que para muchos es una guarrería pero bien hecho merece varios sorbos. las ”têtes de chocolat” que antes se llamaban cabezas de negro pero por sus evidentes referencias peyorativas cambiaron de nombre. No te aconsejo probar los churros, sé que estás lejos de casa y los estás deseando pero no es rival para los nuestros. Lo siento.
Este puede ser tu momento de adquirir un trozo de “pan d’épices” pan de especias a 32 euros el kilo. Cuentan que cada año está más caro porque hay menos abejas…las pobres, las tienen machacadas fabricando miel y se nos extinguen o se marchan a mejores puertos. También es una excelente oportunidad de probar la charcutería corsa, no es que sea una maravilla pero al menos día es algo distinto al confit de carnard.
En fin, muchas cosas. Tienes hasta el 11 de Enero para darte una vuelta.
Por cierto, Joyeux Noël, feliz Navidad.

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