Plaza y fuente de los Cuatro Delfines

Fuente de los Cuatro Delfines
Ahora que ya no vivo en el barrio Mazarin me he dado cuenta de que lo que más echo en falta es pasar cada día por La Plaza de los Cuatro Delfines. Sigo pensando que es la más bonita de Aix vista desde cualquier ángulo; El pavimento de piedra, los castaños de Indias, la luz dorada de las farolas pasando entre los árboles e iluminando las antiguas fachadas de los edificios con sus ventanales…es tan poético.  Y lo mejor, la fuente de los Cuatro Delfines del siglo XVII que impera el centro.
Todo ello convierte a esta plaza en una de las más distinguidas y visitadas. Es difícil encontrarla vacía, a menos que vayas de noche. No sólo porque sea un reclamo de turistas, pintores, sino porque es uno de los caminos principales que toman los estudiantes de las universidades para ir al centro, y por ende el que toman de vuelta cuando regresan de borrachera…ya imaginas las que se montan.
La historia de la plaza se remonta al siglo XVII, concretamente al año 1645 cuando el arzobispo Michel Mazarin aceptó el proyecto de un nuevo espacio urbano al sur de la ciudad con un sistema de calles conectadas a la romana donde vendrían a instalarse las familias ricas. A día de hoy, sigue siendo un barrio de pasta. Sólo hay que ver los alquileres…

Plaza de los cuatro delfines

La fuente, del mismo nombre, es una obra del escultor francés Jean-Claude Rambot creada en 1667 por deseo de los nobles aixois que preferían ver una fuente en el centro de la plaza que una estatua  (les entiendo perfectamente).
Y así, mezclando el arte barroco con el estilo italiano, nacieron estos cuatro delfines con cara de mala leche. Te cuento una anécdota, ¿Te has fijado en el obelisco del medio? En lo alto originalmente lo coronaba una estatua de San Miguel, con la llegada de la Revolución Francesa, se sustituyó a San Miguel por una flor de Lys, no contentos con el cambio, la reemplazaron por una cruz de Malta y como seguían sin estar satisfechos finalmente la cambiaron por una piña (¿?) ¿Qué será lo siguiente? ¿Un Pokemon?
El caso es que hasta hace poco ha estado en obras por restauración que la han mantenido tapada durante varios meses (más de los anunciados como siempre pasa) para desgracia de los turistas y pena de los que la conocemos, pero ha vuelto más limpia, sin Pokemon y todavía con la piña…¡Qué lástima!

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